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Marta Arce: El judo frente la pandemia

El confinamiento por la COVID-19 nos ha dejado momentos históricos como aplaudir a las 20:00h todos los días, carteles de apoyo a todos los sanitarios y maneras de entrenar de lo más original.

Marta Arce, judoka paralímpica y mamá de 3 niños 

Los deportistas han tenido que buscar diferentes formas de poder entrenar en sus casas ya que con el estado de alarma nadie podía salir a la calle, ni siquiera a entrenar. Durante estos meses, muchos deportistas pidieron que se les dejaran salir ya que muchos de ellos no tenían manera de entrenar en condiciones. Sin embargo, no fue posible, por lo que tuvieron que adaptarse. Es el caso de Marta Arce, una deportista de judo adaptado, que tuvo que buscar una nueva rutina de entrenamiento en casa con sus tres hijos y sin tatami. 

A pesar de las dificultades, la judoca consiguió mantener su estado físico en condiciones, aunque en ciertos momentos como cuando anunciaron la suspensión de los Juegos Olímpicos todo se hacía cuesta arriba. Sin embargo, seguir entrenando fue una vía de escape para esta deportista que tiene ya tres medallas olímpicas.

Marta Arce: “Hay que sacar algo positivo de la pandemia”

La llegada de la COVID-19 a nuestras vidas supuso un antes y un después ya que nos obligó a estar encerrados en nuestras casas durante más de tres meses. El confinamiento domiciliario en todo el planeta obligó a que los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos se suspendieran hasta el próximo 2021. Actualmente, más cerca de la nueva celebración, sigue en duda si este año se podrán también celebrar o tendrán que seguir posponiéndolo. 

El confinamiento afectó a cada deportista de una manera: unos lo llevaron con una actitud positiva y, por el contrario, a otros les afectó negativamente. Marta Arce, deportista española de judo adaptado y ganadora de tres medallas en los Juegos Paralímpicos de Verano entre 2004 y 2012 ha detallado cómo fue su experiencia.

En marzo, cuando se decretó el estado de alarma en España, la judoka estuvo encerrada en su domicilio con su familia. Durante el primer mes de confinamiento domiciliario, para Marta fue fácil mantener su rutina de entrenamiento, a pesar de convivir con sus tres hijos que todavía son pequeños.

Marta Arce

Esto se debió a que todavía tenía presente el objetivo de Tokio y se veía muy lejos su suspensión, aunque sí tenía ciertas sospechas viendo como avanzaba la pandemia. Sin embargo, aunque los entrenamientos de circuitos con la cinta elíptica y las gomas que ataba a las patas del sofá eran a deshoras, siempre intentó marcarse un horario para no perder el hábito: entre las 12:00h y las 14:00h. Lo más difícil durante los meses de confinamiento ha sido encontrar el momento adecuado para hacer su rutina de entreno. Pero una vez que empezó a coger ritmo lo supo llevar por el buen camino. 

“Mantuve una rutina de entrenamiento, hacía deporte de 12 a 2 de la noche”

Más adelante, cuando el Gobierno levantó el estado de alarma y las personas pudieron empezar a salir a realizar actividades determinadas con ciertas restricciones, Marta Arce salió a correr por el parque con una compañera y hacían entrenamiento de judo con gomas pero siempre sin contacto entre ellas. Aprovechando que podían salir a la calle a practicar, hacían circuitos en los bancos de hormigón del parque. Durante este periodo, fue más difícil seguir con la rutina y después recibió la noticia de la cancelación de los Juegos Olímpicos, que pasaban al siguiente año. Esto le afectó y asegura que le costó mucho seguir anímicamente.

Cuando terminó el confinamiento y el mundo volvió a funcionar en esta “nueva normalidad”, Marta empezó a entrenar de nuevo en el tatami. Asegura que fue muy complicado y le costó adaptarse más que a entrenar en casa porque les obligaron a cumplir muchísimos protocolos: tienes que estar en tu cuadrado pintado en el suelo del tatami, no te puedes salir de este, no te puedes acercar a los compañeros… Eso afirma que fue lo más difícil ya que llevaba meses separada de su “segunda familia” y no pudo darles ni un abrazo. Además, el judo es un deporte en el que el contacto es lo más importante, donde están siempre unos encima de otros, y entrenar de esa manera tan diferente, aunque fuera en el tatami, “es como estar, pero sin estar”. 

“Entrenar con mascarilla es una sensación muy desagradable, además baja la saturación en sangre de oxígeno”

Además, a todos estos protocolos hay que sumarle el uso obligatorio de la mascarilla. La judoka asegura que entrenar con mascarilla le causa problemas ya que entre combate y combate necesita apartarla y coger aire porque se asfixia ya que al no poder respirar bien baja la saturación de oxígeno en sangre. Sin embargo, afortunadamente los deportistas de judo paralímpicos han tenido dos concentraciones en Madrid, una en octubre y otra en diciembre del pasado 2020, en las que han podido entrenar sin mascarilla porque se han sometido a varias pruebas antes, estando en el mismo lugar de la concentración y sin tener contacto con nadie una vez que se las han hecho. Marta asegura que poder quitarse la mascarilla en el tatami fue “una pasada”.

Esta nueva situación a la que se enfrentan la mayoría de los deportistas forma parte del proceso de adaptación de la vida. Arce, que además de ser deportista paralímpica es conferenciante, cree que la sociedad, dentro de lo horrible que es una pandemia mundial, le va a sacar algo positivo a esta situación. En estos meses se han conocido historias de muchos deportistas paralímpicos y de deportistas de deportes emergentes que si no hubiese sido por la situación que hemos vivido, nunca hubieran salido en portadas de medios deportivos nacionales e internacionales. 

Marta Arce dando una conferencia

Marta intenta transmitir que la discapacidad es algo que llega en cualquier momento de tu vida y te dice: “ahora ya no vas a hacer lo que te dé la gana. Ahora tienes estas condiciones y tienes que vivir con ellas. Esto es lo que ha pasado con el coronavirus. El malestar de la sociedad viene de no poder hacer lo que queremos. Es muy bonito hacer lo que te dé la gana y tener total libertad, pero a veces pasan cosas como estas y no se puede por un único motivo: la vida es así. Y esto es una lección que vamos a llevar siempre puesta”. 

La parte bonita de esta situación la han demostrado todas las personas que a pesar de estar viviendo situaciones muy difíciles, tanto físicamente, psicológicamente y económicamente, siguen a pie de cañón, demostrando que a pesar de las adversidades, dan lo mejor de sí. Marta Arce es un gran ejemplo de esto ya que recientemente el Gobierno español le ha quitado una ayuda económica. Sin embargo, ella sigue dando su mejor versión y entrenando al 100%.

La judoka considera que no le deberían de haber quitado esa ayuda económica, en forma de beca, porque estaba lesionada. Marta se rompió la muñeca en el Campeonato de la Copa del Mundo de 2018. Se partió el radio contra la sueca Nicolina Pernheim y además se le desplazó. Tuvo que volver de esa competición en Turquía hasta Madrid con una férula, y le operaron una vez que estuvo en la capital española. Tras esta lesión, le redujeron la beca de 250€ a 180€.  A los 6 meses ya estaba “recuperada” y compitió en otro Campeonato del Mundo donde se jugaba esa ayuda económica. 

“Me quitaron la beca al lesionarme, me quedé por ello sin el seguro sanitario de deportista”

En esa competición Arce no obtuvo los resultados que le exigían para mantener la beca y se la retiraron. La propia deportista asegura que “es injusto que se tuviera en cuenta ese Campeonato en el que, además, me rompí el ligamento cruzado de la rodilla derecha”. Además, afirma que lo que más le molestó ya no fue el dinero, porque es una cantidad insuficiente, sino que también le quitaron el seguro sanitario de deportista, lo que implicó que no pudo terminar correctamente la rehabilitación de la operación de la rodilla.

Marta Arce

Afortunadamente, eso no le impidió parar a Marta y sigue demostrando que es una deportista de gran nivel que se merece la beca. Ella solo es un ejemplo más de los grandes deportistas españoles de deporte paralímpico que hay en nuestro país. Un deporte que está creciendo mucho en los últimos años, reflejando el avance de la sociedad, ya que desde el Comité Paralímpico Internacional se lucha para que algún día los deportistas paralímpicos lleguen a tener la misma visibilidad y se consideren iguales que los deportistas de los Juegos Olímpicos.

Publicado enReportajes

Un comentario

  1. Mati Mati

    Mucha injusticia,

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